Hoy corresponde el día 15 y Sita Danna creo esta hermosura. El es Lord Spoty y justamente ha estado algo enfermito así que aprovechamos de mandarle mucho amor esperando que se recupere pronto.
viernes, 15 de enero de 2021
jueves, 14 de enero de 2021
Colaboraciones
Nicole se animó y nos envió su creación artística por partida doble. Les presentamos su ilustración y texto inspirado en la palabra del día: Vagabundo
Qué
difícil imaginarse a alguien en su situación, en un lugar como éste. La Gema Dorada, la ciudad del progreso,
capital tecnológica del estado.
¿Necesitas
refugio? ¡Hub Inc. ofrece las mejores cápsulas vivienda del mercado! Soluciones
habitacionales al alcance de tu mano. Es solo cosa de sacarla del bolsillo,
activar el mecanismo en un lugar abierto y esperar a que se ensamble la cápsula
para descansar. Pero… ¿dormir en la calle? ¿Bajo el alero de un edificio
abandonado, o entre desechos?... Ew.
Y
la comida… ¿cómo es posible que haya gente con hambre, cuando tenemos los
mejores cultivos, importados desde La
Gema Verde? Los más grandes invernaderos de toda la región, a sólo 3 días
de viaje terrestre. La tecnología de los alimentos ha logrado crear tubérculos
del tamaño de una cabeza, vegetales de hoja verde ¡tan grandes que apenas caben
entre tus brazos!, frutas resistentes a mordidas de arañas mecánicas (y por
supuesto, insectos regulares); y que sólo necesitan 5 litros de agua y
3,14159265 m3 de pesticida al año.
Y
ni hablar de su falta prótesis DECENTES… Digo, ¿una pata de palo? Eso es tan
old-school. Mínimo una de bronce, o no sé, de lata… hay muchos viejos
recolectores de chatarra en la ciudad, que podrían echarle una mano. Creo que
también le faltan piezas dentales, aunque no le he visto sonreír. Y parece que
le falta un ojo, pero es difícil de distinguir entre la maraña que cae sobre su
rostro.
No
sé si sentir pena. Viviendo en una ciudad grande tan llena de oportunidades…
Podría pedir asistencia al edil, o un trabajo básico en un taller o granja, en
lugar de pedir limosna… Incluso los piratas y bandidos tienen su lugar en este
mundo y una mejor vida. El otro día vi al capitán Oro Negro lucir uno de los
últimos diseños de la boutique Costuras
de mitral; y su brazo mecánico, ¡completamente renovado!
Hasta
los más inadaptados y pobres tienen acceso a lo básico. ¿Qué tan inadaptado hay
que ser…? ¿Cómo llegó a estar en su situación? Tan… fuera de los márgenes de
nuestra ilustre sociedad. Debiese ser ilegal. Debería prohibirse estar en
situación de calle en La gema dorada.
Viajero, errante, claro que sí; vagabundo, jamás.
Día 14: Vagabundo
POR MAURICIO RÀIZ
El rostro desolado de un joven que yacía
sentado al borde de la vereda, demostraba otra vez que la dureza de la
postguerra era algo que no se lavaba con los festejos. Algunos conflictos
cesan, pero a aquellos que los sobreviven, los acaban marcando ciertos estigmas
que difícilmente los soltarán.
Tan
pronto hubo acabado de comer su mendrugo recalentado, el extraño viajero agarró
sus pertenencias y se puso en pie dando un fuerte silbido. El pelo largo y liso
contrastaba con el color de sus ropajes remendados. La gente que pasaba por las
calles lo miraba sin entender su existencia, como tampoco lograban asimilar el
espacio vacío que se alojaba donde debería haber estado su pierna izquierda,
pero lo más raro para todos era su rostro, que traslucía toda la belleza de una
flor fresca, pero que poco a poco dejaba ver las manchas propias de alguien
marchito hasta lo más profundo.
Era
por personas como él, la carne de cañón, que los ricos habían conseguido
mantener sus fortunas y sus tierras. Aunque al final todo no era más una
ilusión, la guerra no había servido de nada más que para demostrar el poderío
de una nación sobre otra. Pero la gente común y corriente no había ganado nada,
por el contrario. Y aquel viajero lamentablemente había comprendido que para la
sociedad no todas las cabezas valían lo mismo.
Años
antes se había ofrecido como soldado para que no enviaran a su hermano mayor ya
que padecía una afección al corazón. Pero ya en las filas, igualmente se lo
topó como recluta, chocando con la despreocupada sonrisa de este, que lo abrazó
diciéndole:
—Perdón, era yo o nuestro viejo.
Su
hermano murió en la primera oleada ¡Qué maldito con suerte! Nunca vio su casa hecha
polvo, ni sus familiares mutilados o su pueblo vuelto un yermo.
Les
prometieron ser condecorados como héroes, pero una chapa de metal bañado en
plata no servía como moneda de cambio para recuperar una vida, ni una
extremidad ni los sueños.
Hace
unos meses, durante su estadía en un pueblo costero maltratado, se le había
unido una niña de unos pocos años menos que él y que no tenía nombre, a la que
llamó Luna. La niña de 12 años tenía más carácter que él, aunque no recordaba
de dónde venía, seguramente producto de algún trauma importante. Siempre la
miraba pensando que a su edad él estaba dando caza a otras personas, gente como
él o su hermano, forzados a llevar armas para cuidar bienes ajenos. Luna no
había vivido todo eso aparentemente, pero al igual que él, no tenía nada, aunque
a diferencia de él sí tenía corazón.
El
día que la conoció fue cuando ella decidió acompañarlo y llevarlo a rastras en
la larga búsqueda del artesano que le daría una nueva pierna ortopédica. A
veces pensaba que debería haberle puesto Esperanza en vez de Luna, pero este
último nombre igual le iba bien, porque por tanto tiempo el astro había sido su
único consuelo a través del maltrecho telescopio de su padre, había sido un
llamado a querer viajar lejos, a alejarse de tanto conflicto estúpido. Luego
llegó la guerra. Nunca espero que dejar de existir implicara que los demás
tuvieran que morir. Luna era el foco que iluminaba sus pasos nocturnos, el sol
lo encandilaba con sus promesas, mas la luna mostraba la realidad de las cosas.
—No
seas tonto —le dijo una vez—. Sí te pueden poner una pierna y lo harán. Si les
dices que fue por la guerra te creerán, el que me lo dijo era confiable.
Bien
sabía que su viaje no era por él mismo, ni para recuperar su pierna, ni tampoco
para sentir que su vida tenía sentido. Simplemente no se sentía parte de nada,
pero no dejaría que Luna viviera así. Aunque él muriera sin tener un corazón,
Luna debía vivir con el suyo y derrumbar todo aquello que les había arrebatado
sus mundos.
miércoles, 13 de enero de 2021
Día 13: Interés Romántico
Por Sina de la Fiol
-Vi que acompañaste a Elisa- Le
dije suspicaz a Eduardo, desde que le había pedido que le echara un ojo a las
señoritas su conducta había cambiado. Se preocupaba de limpiarse cuando salía de
las calderas e incluso se había comprado ropa nueva cuando atracamos. -Si,
quería enviar una carta a su madre y la acompañé hasta la oficina de correos, nada
del otro mundo – Me respondió algo nervioso. Me divertía y alegraba verlo así,
era nuevo en él. – No dije que fuera algo del otro mundo… ¿o lo fue? – sus
mejillas se tornaron del mismo rojo que agarraban cuando estaba trabajando con
el calor del carbón. Abrió la boca un par de veces, pero no salió ningún sonido
de ella – Jajaja – No pude evitar reír – Tranquilo muchacho, tu secreto está a
salvo conmigo- Mi mano sobó su hombro, él bajó la mirada – Señor, no se como
afrontar esto, no creo que el romanticismo sea lo mío, tampoco creo que yo le
guste a ella – Intenté mirarlo a los ojos pero el chico evitó mi mirada – No lo
sabrás hasta que le preguntes. Sobre el romanticismo, creo que está
sobrevalorado, pero si pasas más tiempo con ella es probable que sepas qué es
lo que le gusta. Ahora si quieres mi consejo, hay algo que puedes hacer, es un
movimiento arriesgado, pero si mi intuición no falla, funcionará- Sus ojos brillaban,
esperando que le dijera prácticamente el secreto del santo grial. Me dispuse a contarle
mi plan paso a paso, veía como se asombraba con cada palabra que le decía, me
escuchaba atentamente – Señor, para ser una persona que piensa que el
romanticismo está sobrevalorado, es realmente cursi – Ahora fue mi turno de
sonrojarme. Ambos reímos y nos despedimos con un abrazo.
A las 12:30 me escapé de mi
cabina y fui a la popa donde los vi, había seguido mi consejo y ambos estaban
acostados en medio de todo, mirando las estrellas. Veía cómo él levantaba la
mano y le mostraba las constelaciones, veía el rostro de asombro de ella y lo
mejor que vi, fue cuando ambos se dieron un tierno beso cuando se despidieron.
martes, 12 de enero de 2021
Día 12: Fantasmas
Por Sina de la Fiol
Llevaba la bandeja al patio,
nuevamente estaba el señorito Valenzuela con su amigo Bernal estaban tomando
whisky en la pequeña pérgola que adornaba los jardines. La tarde estaba
avanzando y cada vez se veía menos, pero sus siluetas se reconocían a la
distancia, abrazados, compartiendo de seguro la feliz noticia del nuevo
embarazo. Dejé las copas y comencé a alejarme cuando vi una figura
fantasmagórica. Una dama entera de blanco, agazapada en las sombras, sollozaba.
Sentí cómo me petrificaba, quise hablar, pero no salió ninguna palabra de mi
boca. Sentía como en mis brazos se erizaban los vellos y un escalofrío paseó
por mi espina dorsal. Sus ojos se fijaron en los míos, podía ver el brillo del
llanto y poco a poco, mientras se acercaba a mí, pude reconocerla. Era la
señorita Elena quien al verme me abrazó entre lágrimas. La llevé dentro y
ofrecí dejarla en sus aposentos pero se negó, terminó acompañándome a la cocina
en donde le preparé un té de manzanilla endulzado con miel como me habían
enseñado pa alejar la pena. La señorita lo bebió y poco a poco los
sollozos ahogados fueron más intermitentes hasta terminar. -Bernal me engaña-
Soltó de repente, con la mirada perdida, como si se lo estuviera diciendo a si
misma – Lo sospechaba, costó consumar nuestro matrimonio y la cercanía en el
dormitorio era muy poco habitual, cuando le dije a mi madre me dijo que debería
estar agradecida de que no me buscara a todas horas como le había sucedido a
ella- Un sorbo de té humedeció nuevamente sus labios y continuó – Pero yo
soñaba con tener hijos y sabía que si no nos reuníamos no lo podría conseguir. Pensaba…pensaba
que si teníamos un hijo terminaría cualquier relación extramarital que tuviera
por nuestra familia- Miraba la taza, la suave loza blanca estaba vacía. No
quería interrumpir su relato, no porque quisiera saber lo que iba a decir.
Todos en la casa sabían de la clase de amoríos que tenía el señorito. – Pero no
fue así, hoy todo es claro para mi…Valenzuela es quien lo anima al pecado – Oh por
Dios, lo sabe pensé – Valenzuela lo ayuda a juntarse con ella, Valenzuela le
tapa sus salidas diciendo que esta con él- Mi niña, no es así como son las
cosas, quise decir, pero no era mi lugar así que me limité a servir una nueva
taza. La manzanilla se llevaría la pena, la miel endulzaría la amargura. Su
mano comenzó a acariciar su pequeña barriga, muestra del embarazo que llevaba –
Pensé que era muy afortunada, Bernal es mucho más rico que yo, es agraciado, es
educado y extremadamente respetuoso. Nunca esperé que se fijara en mí, sin embargo,
nos casamos hace 3 años – suspiró y con el airé que salió de él la cocina se
llenó de melancolía, de añoranza de tiempos mejores. La tomé del brazo,
soñolienta, agotada de llanto, como si fuera un alma en pena y la guie
suavemente a su habitación, en donde pude cambiarle el camisón, sumisa y
obediente se puso uno limpio, sin manchas de tierra o pasto. Limpié sus pies
con agua tibia y perfumada con pétalos, los sequé y acomodé sus almohadones. –
No me dejes sola- Dijo cuando la terminé de arropar – Siempre que me necesite,
estaré aquí- Le respondí mientras me sentaba en un sillón en el que estuve
hasta que sentí su pesada respiración con un leve ronquido.
lunes, 11 de enero de 2021
Día 11: Viaje
Por Sina de la Fiol
Querida Madre:
Se que no querías que hiciera
este viaje, se lo asustada que estabas, pero quiero que sepas que estamos bien.
Con la señorita Martínez nos hemos adaptado a esta vida en el mar. Es gracioso,
cada vez que me lamo los labios siento el sabor de la sal, como cuando intenté
ayudar en la cocina y puse demasiada sal en la comida. Mi cabello vive
esponjado, debo trenzarlo, justo como a ti te gusta, para que no se entrometa en
mi nuevo trabajo. Así es, tengo un nuevo trabajo en donde finalmente no arruino
las cosas, algo en lo que de verdad soy buena. Supongo que también te preguntarás
si llegaré no sólo con trabajo, sino que con una propuesta de yerno. La
respuesta es no. Soy un espíritu libre, más aún ahora que estoy conociendo
partes que jamás imaginé. Hemos atracado en un bello paraje al sur de Chile, es
todo tan verde, tan hermoso. Los pajaritos cantan a todas horas, sé que te
encantaría este lugar. La señorita Agatha dijo que nos tomáramos una fotografía
así que te la podré mostrar cuando regrese, aún no entiendo mucho como funciona
eso, pero estoy segura que podré aprender en el viaje y explicarte después.
Espero que no te esten exigiendo mucho en casa, si tu pecho duele como la otra
vez, recuerda descansar. Falta poco para que podamos ahorrar para el artefacto
que nos comentaron, ese que ayuda a tu corazón, y con lo que gane acá, será
mucho más fácil llegar a la meta.
Te amo y extraño más de lo que
creía
Siempre tuya
Elisa
domingo, 10 de enero de 2021
Día 10: Alas
Creación realizada por nuestra bella ilustradora Sita Danna Les invitamos a revisar su maravilloso trabajo y aprovechamos de informar que esta aceptando comisiones en caso de que alguno se anime.








