jueves, 5 de marzo de 2015

Cuentos del Retrofuturo: su aproximación al lector y al Steampunk.





Al fin ponemos termino a nuestra cooperación con SteampunkHands, un poco fuera de fecha, pero con el mismo entuciasmo. Esta vez los autores de la Antología Steampunk: Cuentos del retrofuturo, nos han cooperado con su experiencia en el género, además de comentar la forma en que su antología se publicará, este ingenioso proyecto en Panal de ideas, que permite al lector ser parte del proceso de publicación.

Les invitamos a conocer un poco más de esta antología, sus escritores Teresa. P, Federico Caivano, Marcelo Cardo, Jorge Korzan y Rolando Condis, y el Steampunk en argentina.




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Antes de comenzar nos gustaría agradecerles en nombre de “Cetáceo Negro” por su disposición a colaborar con nosotros en esta iniciativa literaria. Realizar este tipo de proyectos nos permite mantener al tanto a todos los lectores que están pendientes del desarrollo literario del Steampunk alrededor del mundo y crear nexos para una mejor difusión del género.



1-.Sabemos que es increíblemente difícil de definir, sin embargo, al escribir una obra cada autor tienen su forma de percibir el Steampunk, especialmente en estos días cuando existe toda una revolución de su estética. Si tuvieras que definirlo ¿qué dirías?

Teresa P. Mira de Echeverría (Teres): Hay, en primer lugar, una elegancia propia de una época donde las cosas, además de ser útiles, debían también ser bellas. Utilidad y belleza iban de la mano, en un marco que también unía—casi incongruentemente—lucro y arte.
Luego, está el espíritu de descubrimiento. No sólo la idea central de que existe mucho aún por descubrir, de que el mundo guarda secretos que deben ser revelados, sino la concepción de que todo puede ser descubierto por la mente y el esfuerzo humanos.
Así llegamos a una suerte de optimismo racionalista que se va convirtiendo, poco a poco, en una especie de “topadora”: Si todo puede ser conquistado, todo debe ser conquistado… incluso, lamentablemente, otros seres humanos.
Pero ese hambre de orden y racionalidad se complementa rápidamente con dos clases de visiones “caóticas” o “irracionales”.Por un lado, está la magia. La búsqueda del esoterismo como contrapunto a tanta racionalidad y enciclopedismo —o, tal vez, como una suerte de racionalización de la religión—, pero lo cierto es que introduce el misterio en estado puro dentro de una época que, pese a enfatizar el iluminismo en todas sus formas, que se vuelca en gran parte a los cultos espiritistas así como a la teosofía. Por el otro lado, se halla el doloroso nacimiento de una nueva clase social, parida en la desigualdad, en un clasismo decadente y en la lenta caída de esos mismos sueños de orden y progreso positivistas. El obrero, el lumpen, el caos  de la miseria —no la pobreza, que es otra cosa—, son la contracara de la abrillantada y broncínea revolución industrial. O sea, una revolución social como respuesta (o propuesta) a una revolución mecánico-racional (entre los cuales también había quienes deseaban dar solución a los problemas sociales, por supuesto).
Bueno, ahora tomamos todos estos contrastes, tan increíbles, y los trasladamos a la Ucronía típica de la Ciencia Ficción, el “¿qué hubiera pasado si…?” En este caso: si todo ese complejo entramado hubiera seguido un curso que hubiese perpetuado su influencia en el tiempo. ¿El steampunk no ofrecería entonces, al mismo tiempo, un complemento y una especie de espejo invertido de nuestra propia civilización?

Marcelo Cardo: En líneas generales lo definiría como una corriente “neo victoriana”, aunque este término pueda sonar a oxímoron. Sería algo así como la expresión de la revolución interior de una mente que procesa, con la cosmovisión de hoy, la realidad de un cuerpo que habitó en un mundo situado hacia fines de mil ochocientos y fue catapultadoal continuo espacio-tiempo.
En lo que respecta a literatura, a mi modo de ver, los que definen al steampunk como un subgénero de la ciencia ficción lo están limitando. Yo lo veo como un movimiento transversal de todo aquello que podemos englobar en lo fantástico del cual la ciencia ficción es sólo una parte. No tenemos que dejar de lado los dos otros pilares basales que lo completan. Léase Terror y Fantasía.

Federico Caivano: Para mí, que conozco poco del género más allá de la estética general y algunos casos particulares, el steampunk intenta enfatizar las virtudes y defectos de una manera de pensar y actuar que más que en ninguna otra época están representadas en la revolución industrial del s. XIX europeo. En especial, se centra en la forma de relacionarse que tenía la gente de esa época y ese trasfondo cultural con el mundo y con los otros, acentuando los aspectos negativos de dichas formas de pensar y actuar.

Jorge Korzan: Para mí Steampunk es relacionar Presente y Pasado y crear con eso una Realidad que no fue.
Al día de hoy se prefirió la Era Victoriana para mirar atrás, supongo por ser la que más se parece al Hoy.

Rolando Condis: Sólo podría definir, o más bien hacer una aproximación a las resonancias que a mí me provoca. No sé si “La máquina diferencial” o “Las puertas de Anubis” son asimilables a la trilogía de Bas-Lag... que el espectro es muy amplio, más allá de la cuestión estética.
Y me siento más cerca de la mirada y el presente ucrónico con algo de pesimista, si es válidala noción, que nos hace vivir Mieville que la de los más ¿tradicionales o convencionales?, quizás porque cuestiono esa suerte de nostalgia de pasado glorioso que me parece impregna a estos últimos, así como esa sobrevaloración de lo tecnológico... estirando términos acuñados de la época, “la ciencia para y como mercancía”.
Me releo y parecería que tengo más cuestionamientos que aceptación del género; en realidad es que el lugar desde donde me ubico para mirar desde el steampunk el período victoriano es desde el aquí sudamericano, en particular argentino, en ese momento, y con una cierta identificación con los que constituían el fantasma que recorría Europa... como metáfora medio loca, así como cada vez que te dicen que van a revelarte tus vidas pasadas, siempre sos Carlomagno, el Faraón Phistopheles XVII o la Princesa Carlotta de Pomerania (al fondo), pero nunca un campesino que subsistió a una hambruna, un soldado del montón que murió de gangrena en una batalla de morondanga o una ordeñadora de yaks en el Tíbet, en la era de los Imperios mercantiles nos olvidamos de esos considerados turbas sucias, hambreadas, trabajando catorce o más horas sin descanso, si es que tenían la suerte de vender por nada su fuerza de trabajo formalmente libre... así que, ¿qué pasaba con todas esas multitudes, con los que emigraban después de la hambruna del 48, o de la crisis del 78, los pequeños artesanos que fueron estafados por las corporaciones constructoras de ferrocarriles, los desharrapados que paleaban el carbón para alimentar las calderas, los escribientesque se sentían levemente por encima de los que trabajaban con su fuerza, o los campesinos desplazados que ya no podían acceder a un terruño? Y la casi certeza de que, si yo hubiera vivido en esa época, formaría parte de esas turbas, como casi seguro lo fueron la mayoría de mis antepasados.



2-. ¿Cómo fue que ingresaste a la Antología Steampunk: Cuentos del  Retrofuturo? Y ¿Cómo fue tu experiencia en el proyecto?

Teres: Bueno, esta antología nació casi como un juego, como un ejercicio interno en el taller entre pares en el que participo (Los clanes de la luna Dickeana, que parafrasea a una novela de Philip K, Dick, “Los clanes de la luna Alfana”—un satélite habitado por distintos clanes, cada uno representante de una patología mental… y como somos un grupo de locos lindos, nos pusimos ese nombre,ja, ja, ja, ja…—).
Veíamos el avance de este género —para nosotros, un subgénero dentro de la Ciencia Ficción (y eso no entraña nada de peyorativo, sino algo simplemente clasificatorio, inclusivo), y CF entendida como modo de ver el mundo y plantarse en él—, y nos preguntamos si ése no podría ser el factor que unificase un conjunto de cuentos. Es decir, nos propusimos escribir siguiendo la estética o la idea steampunk como factor aglutinante.
¿Mi experiencia personal?: ¡fascinante! Me encantóbucear en aguas que ya conocía como lectora, pero en las que no me había aventurado nunca como escritora.
Y escribirsteampunk, o ver el avance de cada uno de los miembros (adelanto que hay cuentos, sencillamente fabulosos en esta antología), o discutir en conjunto posibles soluciones a relatos, fue espectacular. Me dio una satisfacción muy, pero muy grande porque era una verdadera “empresa steampunk”, es decir, un trabajo en equipo.

Marcelo Cardo: Yo no hablaría de un ingreso a la Antología más bien diría que la misma fue la decantación lógica de las reuniones y charlas de café de un grupo de locos con ideas en común, y a veces no tanto que una vez por semana se juntan a delirar.

Federico Caivano: Formo parte hace unos tres años del taller “Los clanes de la luna dickeana”, que es más un grupo de amigos que se junta todos los viernes en un bar a contarse lo que han escrito, leído, disfrutado, odiado; o lo que piensan hacer; o simplemente charlar de la vida. A veces también hacemos ejercicios de escritura, pero tiene más éxito lo otro jaja. Con este grupo decidimos publicar una recopilación de cuentos con un tema en común y así nació la antología. Mi experiencia fue positiva en tanto que me obligó a escribir un cuento que me terminó gustando bastante, además de que obligó a los demás a lo mismo haciendo que salieran cuentos muy buenos que disfruté leer y con los cuales me siento honrado de compartir un libro.

Jorge Korzan: Ingresé a la Antología por ser miembro del Taller de Escritores que la generó.
Escribiendo mi parte disfruté muchísimo, pocas veces escribo sonriendo: ya con eso dije todo.

Rolando Condis: En las charlas de los clanes alfanos siempre aparecían referencias, comentarios, análisis sobre la corriente que, además de mi admiración por Mieville, ya lo debo haber dicho... me hacían leer lo que se comentaba o releyera con una mirada más amplia. Y en la medida que lo charlábamos iba tomando fuerza el hacer nuestro homenaje o contribución al género, cada uno desde su mirada.
Aparte, por un lado siempre me había atraído la belleza de las máquinas de la época, la hermosura de los sistemas de impulsode las locomotoras a vapor, la estructura de recuperadores y alimentación de las calderas, con sus válvulas y pistones que resolvían tan hermosamente el problema de transformar presión en movimiento, las estructuras metálicas arriostradas en puentes y espacios públicos, el encuentro de lo industrial y artesanal en controladores e indicadores con esas terminaciones tan delicadas en bronce o latón... quizás sea este el aspecto estético que más me atrae, ese encuentro entre funcionalidad y ornamentación, el equilibrio entre utilidad y belleza de lo ingenieril.
Y por otro lado la inquietud de comprender el proceso histórico que desemboca en la actualidad, ese momento de aparente auge y esplendor de la modernidad, con todas las contradicciones que hacen tan terrible el período, eso de abrir al mundo a la cerrada China a través de la imposición de la venta libre del opio de la recién conquistada India en nombre de “la civilización”, tantos genocidios, el peso del darwinismo social y el lombrosianismo, o la articulación de lo que Foucault denominó biopolítica y que todavía nos afectan. Y cómo la conveniencia de negocios intentó ahogar los anhelos de dignidad que introdujo la Revolución Francesa, y que tan cruel y brutalmente eran acallados...
Además,me encontré, gracias a mi hermana que leyó los borradores, que los estimanes ya existían,como le diríamos en argentino a los steam men si uno fuera respetuoso del original, al que ustedes hacen referencia en “breve mirada” (igual, los estimanes que visualizo no son así, pero es otra historia); y eso de creer que está inventando algo que ya existe pero desconoce da otro saborcito que tienta el seguir jugando.



3-. Podrías comentarnos tu impresión sobre la llegada que la antología ha tenido en los lectores gracias al proyecto de publicación en panal de ideas.

TeresBueno, no a los lectores porque la antología todavía no salió de la imprenta, pero sí a los futuros lectores porque, al poco tiempo de proponer la idea (y hay que remarcar que el gran esfuerzo de concreción práctica de este proyecto le corresponde íntegramente a Laura Ponce, escritora y editora de lujo), ya habíamos alcanzado el 100% de la recaudación. Ahora —hasta el momento de esta entrevista— vamos por el 126%. Creo que eso es prueba del interés de la gente. Algo que nos entusiasma mucho, por supuesto.

Marcelo Cardo: Pienso que el proyecto editorial en panal de ideas tuvo una muy buena llegada al lector y una gran repercusión.Como prueba de esto basta acotar que faltando 20 días para la finalización del mismo ya se habían superado las expectativas fijadas. Por lo cual debemos agradecer a todos aquellos que colaboraron en el mismo.

Jorge Korzan: Noto que hay muchísimo interés y entusiasmo, el Proyecto superó hasta ahora las expectativas. No me sorprende: la Editorial tiene una imagen de calidad y pasión por publicar bien ganada, y acompaño a creadores que escriben desaforadamente bien.

Rolando Condis: La impresión es que hay interés, mucho interés, que es visible en la cantidad de gente que se sumó desde Panal de Ideas a financiarlo, pero lo que no sé, no lo indagué, es si se trata de la temática o de los nombres de quienes escriben. En mi caso, si no hubiera participado del proyecto, con ver los nombres de quienes escriben me hubiera tirado de cabeza a conseguirlo como sea...



4-. Tomando en cuenta la gran variedad elementos que utilizan la estética Steampunk, como: la música, la joyería, la ropa, la arquitectura, etc. ¿Podrías hablarnos un poco de lo que te inspiró para escribir tu cuento y con qué podremos encontrarnos cuando lo leamos?

TeresUy, a ver… mi primera inspiración es literaria. Me fascinó “La máquina diferencial” de W. Gibson y B. Sterling. Luego caí enamorada de la trilogía del Bas-Lag, del genial China Miéville —me refiero a “La estación de la calle Perdido”, “La cicatriz” y “El Concejo de Hierro”—, quien da un giro complementario a aquella primera visión del steampunk.
Luego empecé a ver algunos trabajos de dibujantes comoVadimVoitekhovitch, Benjamín Carrey Benito Gastañaga, entre otros, y captaron mi atención por completo. Finalmente, mi marido, Guillermo—también escritor en esta antología—, viendo mi fascinación por el tema, me regaló el libro “1000 SteampunkCreations” de Dr. Grymm y vi el modo en el que se manifestaba en lo cotidiano, el arte, la vida, etc.
Todo eso junto terminó fermentando.
En mi cuento hay una base, un núcleo, que une a Charles Dickens con China Miéville, y al cual se agrega un toque muy importante de Sterling-Gibson. Pero siempre desde la perspectiva particular de mi propia temática de escritura: la inmersión en las relaciones humanas, más particularmente, en las formas de amor entre los seres humanos.
Lo mío sería un “steampunk queer”, lo que implica: seguir la estética, navegar las ideas y, a la vez, proponer una alternativa, lo que nunca se dio abiertamente en aquella época-visión original. Después de todo, ése es el desafío, ¿no?
Así que, en mi cuento, se puede esperar magia, tecnología decimonónica (aunque alterna), maquinaria, vapor y formas de amar alternativas. Con una pizca de discusión filosófico-simbólica…
Y, sí, “steampunk-queer filosófico” no estaría mal como definición, ja, ja.

Marcelo Cardo: En lo que respecta a mi cuento, lo definiría más como steamgothic, algo así comoun mix de steampunk y film noir. Un lugar donde se cruzan el vapor con la luz de gas.
Y los elementos que tomo de esta estética son la arquitectura, la ropa, el espíritu del folletín, lo sobrenatural, la incomodidad (yo lo definiría más como ambigüedad) moral y social.
La idea inspiradora para mi cuento fue qué pasaría si trasladamos esta estética predominante y con bases en el viejo mundo al nuevo. Interpolar esa época victoriana a la América colonial.

Jorge Korzan: Lo que escribí tiene mucha estética Steampunk, mas no fue lo que me inspiró. Busqué hacer una vuelta de tuerca jugando con lo Steampunk y lo Histórico, volviendo a mezclar y proyectar a ver qué nacía.
No fui original en esto: NealStephenson se aventuró más escribiendo La Era del Diamante (1995). De aquí tomé el contexto, aunque Stephenson se proyecta al Siglo 21 o 22 y mi historiaocurre en 1914, continuando un clásico de H. G. Wells que no nombro: se darán cuenta enseguida.
Sobre el cuento… ¡Léanlo, ojalá les guste!

Rolando Condis: Una parte la comenté en una pregunta anterior, el interrogarme cómo habría sido la historia de mis antepasados... y no sé muy bien cómo explicarlo... el correrse del lugar de las elites, de los privilegiados, de las “gentes decentes”; la cuestión de cómo eran las condiciones de vida y esperanzas de los que estaban forzados a decir cuando se presentaban “pobre pero honrado”, el fogonero o calderero, el hijo del artesano devenido en remachador en un astillero, o reparando la caldera de una locomotora, no en Londres, sino en Chascomús o Azul, y mano a mano con el herrero del pueblo, y el dependiente del almacén de ramos generales, o, caso histórico, los tipos que trabajaron en la primera explotación de petróleo a fines de 1890 que vieron que el ferrocarril controlado por ingleses, manejando las tarifas, hacía que la lata de un galón de nafta holandesa hecha con petróleo ruso y que cruzó el Atlántico en vapor británico fuera más barata que el petróleo que estaba extrayendo... y estaban las condiciones o posibilidades de construir una sociedad que no estuviera determinada por el lucro avaricioso e inhumano.
Hay una dimensión política, una tensión que, me parece, queda invisibilizada: la Revolución Industrial, que es central en la mirada típica steampunk frente a la Revolución Francesa; es evidente en “La máquina diferencial”, en donde se distorsiona, deslegitima, la posición radical, y la opone a la alianza que persiste, de conservadores y liberales ante cualquier intento de modificar las condiciones de exclusión (si no me falla la memoria, Berman en “Todo lo sólido se desvanece” hace un excelente análisis de esta cuestión, que de alguna manera retoma Hobsbawn en su trabajo sobre el siglo XIX)... en términos literarios o estéticos, Conan Doyle, especialmente en Sherlock Holmes, y Verne no son contrapesados o equilibrados con el Víctor Hugo de “Los miserables” (y si se lo mira con algo de sutileza, también el de “Nuestra Señora de París”, pero no es oportuno desarrollar cómo tanto Quasimodo como la gitana son la imagen medievalizada del despreciado fantasma que recorría Europa). De nuevo, la Revolución Industrial frente a al Revolución Francesa, y con sus particularidades, lo que hace Mieville, en particular en “El Consejo de Hierro”, que seguramente tenía dando vueltas “por acá adentro” en mi relato.




5-. El Steampunk se ha transformado en una forma de vida para muchos, por la variedad de versatilidades que tiene. Sin embargo la lectura siempre es un punto flojo para la mayoría ¿Qué le dirías a esas personas que aún no son lectores del Steampunk para motivarse a leer más de este género?

TeresLas ideas pueden expresarse de muchas maneras. Y la encarnación de las mismas—su vivencia en lo práctico, en lo cotidiano, en la forma misma de vida—, es su expresión más visible y palpable.
Pero es en el origen de una idea, en su fuente, donde ésta tiene su mayor potencia. Donde reside el grado más alto de su fuerza. Y el origen de la idea steampunk está en la literatura.
Cuanto más se lee literatura steampunk, más se bebe de esa fuente (aunque sea una ramificación lejana del manantial original), y eso retroalimenta y enriquece la “forma de vida”.
Después de todo, la frase “volver a las fuentes” bien podría ser una forma de decir steampunk. Bueno, en este caso: “volver a las fuentes steampunk”, implica volver a la literatura steampunk.
Y, ¿por qué hacerlo? Bien, porque no podemos vivir un “estilo” sin conocerlo, sin saber lo que estamos viviendo y, también, sin cuestionarlo.En definitiva, sin llevarlo a sus extremos o entenderlo hasta sus últimas consecuencias. Y esto es lo que hace la literatura de Ciencia Ficción en general y la literatura steampunk en particular.
Un escritor genera—la mayoría de las veces—, un escenario imposible de generar en la “vida real” (si es que tal cosa existe), porque genera una idea y una multiplicidad de semillas de ideas que, en sus lectores disparan la imaginación, mueven los engranajes de la razón, y agitan las aguas de la creatividad. Lo que un buen cuento o novela steampunk logra es, nada más ni nada menos que ampliar las fronteras del propio steampunk y ensanchar el horizonte del lector—promoviendo en él un pensar por sí mismo que engendra nuevas formas particulares del mismo mundo: las que el lector crea a su vez—.
Luego de leer (o escribir) una buena historia, uno ya no es el mismo; y tengan por seguro que el mundo tampoco lo es.

Marcelo Cardo: Como señalas en la pregunta anterior, creo que en lo que se refiere al mundo hispano recién está empezando a levantar vuelo, que todavía no está muy desarrollada y como que del amplio espectro que abarca todo aquello relacionado con lo visual y lo estético va varios pasos por delante de lo que a literatura se refiere.

Federico Caivano: Les diría que lean aunque sea algo cortito (como el de Jorge Korzan o el de Facundo Córdoba en esta antología ejemejem), sobre todo si les gusta la ciencia-ficción, la historia, las máquinas o las problemáticas sociales. Un buen cuento puede decir mucho en muy pocas palabras, así que no hay que desperdiciar la oportunidad de leer un buen libro (sea del género que sea).

Jorge Korzan: Creo que el Steampunk es valioso en este sentido: refleja el mundo de Hoy en su esencia. Por ejemplo, no veo diferencia entre los Empresarios industriales del Siglo XIX y los Emprendedores del 2015: unos fueron apasionados de los engranajes y el vapor, otros son igual de apasionados por las Nuevas Tecnologías (materiales, genética, diseño, robótica) y el Software. Y todos comparten el entusiasmo por “cambiar el Mundo”.
El problema es que para todos nosotros los universos actuales son muy abstractos, y en la vorágine diaria lleva trabajo seguirlos a todos sin estar en ellos. Mas los códigos del Steampunk son comprensibles casi sin explicación, eso ayuda a seguir una Historia y a que el lector se vea reflejado también a sí mismo.
Hay otra cuestión, que creo será cada vez más importante: por el hecho de su ubicación temporal de contexto (Siglo XIX, comienzos del XX) el Steampunk refleja la Literatura que hoy llamamos Clásica. En eso creo recién se comienza a ver qué hacer, mas es una inmensa oportunidad para el Género si, como parece, las nuevas generaciones redescubren el disfrute de leer.

Rolando Condis: No sé, realmente no sé. Porque creo que no tengo pasta de difusor, soy conciente que es una carencia esencial que arrastro. Sí comento mis entusiasmos. Pero no sé todavía de qué manera traducir ese entusiasmo en acciones que también apasionen al interlocutor.

6-. ¿Qué percepción ves que existe en el mundo hispano hablante sobre el Steampunk?

Teres: Veo, con asombrado gozo, que hay más participación de lo que esperaba. Y también, con la misma alegría, veo que el género en castellano tiene los matices propios de su matriz cultural. Al principio puede que una historia nacida en castellano se parezca mucho a una anglosajona pero, poco a poco, la idiosincrasia, el modo de ver el mundo, el marco geopolítico y también sociocultural propios, afloran felizmente y el steampunk producido es nuevo, único, “nuestro”. O, lo que es lo mismo, un nuevo aporte “desde aquí” al enriquecimiento general del género.

Marcelo Cardo: Sin lugar a dudas el villano, manejando los hilos que mueven el mundo, alimentándolo de intrigas y conspiraciones sentado en un sillón de orejas estilo QueenAnne,al calor de un hogar a leña,en la intimidad de una nutrida biblioteca.Por supuesto, no debe faltar una copa de buen brandy. Ah, y de fondo se deja escuchar BelaLugosi’sdead de Bauhaus.

 Federico Caivano: Veo que es un género que se está expandiendo bastante y que dentro de la ciencia-ficción es de los más populares hoy en día. Y me parece que es un fenómeno que se está dando en los demás países también (pienso en la estética de La leyenda de Korra, por ejemplo).

Jorge Korzan: A mi modo de ver, muy poca.
Es un asunto afín a la Ciencia Ficción, la Fantasía y otros Géneros: todo se mete en la bolsa prejuiciosa de “obra de evasión”.
Mas cada vez es más evidente que esto es generacional: de los 30 años para abajo, se tiene la cabeza más abierta. Y guste o no guste es el mercado de consumo que está en expansión: quien no se adapte a eso, muere.
Asi que es cosa de insistir y persistir y mejorar, pues el Tiempo está a favor.

Rolando Condis: Depende del ámbito: si es o no lector, y siendo lector, si es lector o no de ciencia ficción.
Como anécdota personal, cuando me preguntan los conocidos sobre qué estaba escribiendo y decía “un cuento “estimpan” (sí: lo oralizo y argentinizo), para ubicar me refería a “La liga de los hombres extraordinarios”, como para que tuvieran una noción. Y en la gran mayoría de los casos la respuesta facial era del tipo “ah, sí, starguar, startrí, esas cosas que te gustan a vos...”
Pero seguramente tenga más que ver con mi poca habilidad como ¿promotor? que comenté en la respuesta anterior...

7-. Creo que inevitable de vez en cuando jugar a ser parte de los diferentes mundos que se crean. Si fueras un personaje Steampunk en este mundo retrofuturista ¿Cuál serías y por qué?

Teres: Uff, hace años te hubiese dicho que un Científico o un Inventor (tipo Tesla): aquel que está en la brecha del descubrimiento, del pensar ese mundo nuevo.
Hoy quizás estaría a medio camino de ese pensar y el sentir (entre el razonar y el intuir). Así que en este momento me identifico más con la figura del Mago “a lo Miéville”—de ese modo cuasi-alquímico en que él lo describe—, con un pie en lo mágico y otro en la ciencia.
Bueno, creo que eso se nota en mi cuento.

Marcelo Cardo: Sí, la idea esta. Me gustaría ahondar más en las vicisitudes de la historia de la protagonista de este cuento. Conocerla un poco más

Federico Caivano: Uhh, bueno, justamente sería el personaje principal de mi cuento, Sunferd, porque mientras lo escribía puse mucho de mi personalidad en ella y además porque las golondrinas me fascinan y sería lo más parecidoa ser una de ellas que podría ser, dando vueltas en el aire jeje. También sería genial ser el nigromante del cuento de Teresa Mira, Techduinn, nada más (¡y nada menos!) porque es un nigromante jaja.

Jorge Korzan: El narrador de mi cuento: no perdería esa oportunidad por nada.

Rolando Condis: ¡¡Ufff!!, abuso con los “no sé”..., no sé todavía, pero no encontré un personaje con el que identificarme, sí un ambiente o sociedad pero más como raíz de lo que somos, que como tiempo de vivir. Tal vez porque me atrae más qué hago con el hoy para construir el futuro… sí el comprender y entender de dónde venimos, pero para orientar hacia dónde vamos…


8-. ¿Tienes planes para sumergirte nuevamente en este género con alguna novela o cuento en el futuro?

TeresA ver, actualmente estoy escribiendo varias cosas al respecto.
Hay un par de cuentos en proceso, uno en colaboración y otro en solitario.
Más que cuentos son novelettes —una suerte de novela corta o cuento largo—. Uno de ellos centrado en el típico choque de culturas, pero de modo que funcione como metáfora del choque de nuestras propias diferencias intraculturales y la necesidad de la aceptación de esas mismas diferencias.
Y también estoy en plena escritura de una novela ambientada en un universo plenamente steampunk (con algunos toques más futuristas, estilísticamente sería una cruza entre Carre o Voitekhovitch, conMartiniere), intentando concentrarme en la visión de los márgenes. Esto es, enfocarme en los límites u orillas de los distintos órdenes sociales, para así poder trabajar en la crítica de lo que es dado por sentado en una sociedad tan regulada (un procedimiento que es casi un vicio filosófico, diría yo). Allí habrá elementos tanto de Ciencia Ficción como de Fantasía (Zelazny es un autor que me puede).

Marcelo Cardo: Sí, la idea esta. Me gustaría ahondar más en las vicisitudes de la historia de la protagonista de este cuento. Conocerla un poco más

Federico Caivano: En algún momento tengo ganas de continuar la historia de la golondrina con otro cuento, el cual, en algún futuro muy lejano, espero convertir en un segundo capítulo de una novela sobre este personaje.

Jorge Korzan: No por el momento. Aunque nunca se sabe…

Rolando Condis: Seguro, tengo varios borradores, previos y posteriores que sigo desarrollando y emparchando y modificando y bifurcando alrededor de la historia que está en la antología, en donde intento realizar todo lo que verborrágicamente comento acá. Hay mucho por contar, es uno de los jardines que me difracta senderos.


9-. Finalmente,  te gustaría decirle algo a los lectores y a los participantes del “SteampunkHandsAroundtheWorld”

TeresPrimero que nada, quiero darles las gracias por esta enorme oportunidad que nos dan para darnos a conocer (y de darse a conocer) cada vez más entre todos los que amamos el género. Y, por supuesto, me encantaría que ese espíritu de descubrimientoy el de revolución —propios del steampunk—, se introyecten, de modo que la riqueza de variedades que presentan todas esas manos que se unen alrededor del mundo logren pintar un paisaje steampunk cada vez más amplio y deslumbrante.
Y, por supuesto, gracias al Cetáceo Negro por convertirse en los abanderados de estas regiones y por invitarnos tan generosamente a participar.

Marcelo Cardo: Que el steampunk es un movimiento gestáltico y que es momento de aunar esfuerzos para llevar un paso más adelante y hacerlo evolucionar.

Federico Caivano: Me encanta que fans (amateurs y profesionales) y no-fans puedan juntarse, compartir y ayudarse mutuamente con sus proyectos. Creo que siempre hace falta esta clase de acompañamiento y cooperación entre personas con intereses afines. ¡Adelante, pues y que los vientos os sean favorables!

Jorge Korzan: Dos cosas.
La primera: muchísimas Gracias.
La segunda: sigan adelante.

Rolando Condis: Es que me siento como el que mira por la ventana una reunión de amigos que uno no conoce pero quiere estar ahí... y, de golpe y sin esperarlo, me invitan a opinar y explayarme sobre un género que recién estoy descubriendo en su densidad y profundidad como si fuera uno más, es un maravilloso momento.



Quisiera agradecerles nuevamente por la disposición a esta entrevista y desearte mucha suerte en los futuros proyectos que emprendas. 


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Los invitamos a conocer más sobre este proyecto en el siguiente video: 





Las imagenes y el video han sido tomados de la página oficial del proyecto de publicación, de Panal de ideas. 

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